Otro año que pasa, y hoy hace frío. Iba a decir que hoy es un día malo, pero no es cierto, malo fue aquel 17 de septiembre, eso si fue malo, terrorífico... hoy solo es doce. Un doce con sus cascabeles un poquito afónicos, pero doce.
Tal vez por eso hoy todo me sale mal, todo alrevés... es doce, y los doce de noviembre son tuyos. Ya sabes que aunque no te pinse, sin querer lo hago, y pese a todos los trastos que acumulo, y las ganas horribles de llorar que tengo hoy, por todas estas nimiedades que me amenazan... al final soy fuerte, y te sostengo en el recuerdo, junto a los lirios, las rosas y demás cosas que tenemos guardadas.
¡Siempre consigues que todo me parezca tan nada! ¿ahora quién puede quejarse por haberse levantado con el pie izquierdo?
lunes, noviembre 12, 2007
sábado, octubre 27, 2007
sábado frío
Hoy no tenía cerillas, y he notado más que nunca este frío que ha llegado de golpe -no como los de la vida, ¿o sí?-, pero que ya anunciaba este lluvioso octubre, que ha remarcado mi olvidado septiembre.
Hace frío, se han cerrado ventanas, o se ha cerrado al menos una, tal vez no debió abrirse, no lo se, todo sirve, pero bueno, ya se ha cerrado, y el torrente ha borrado todo. Bueno, el torrente, y los añicos de papel.
Hay nuevos rostros, proyectos, ideas... y mi ego dentado siempre. No me abandona.
Hace frío, se han cerrado ventanas, o se ha cerrado al menos una, tal vez no debió abrirse, no lo se, todo sirve, pero bueno, ya se ha cerrado, y el torrente ha borrado todo. Bueno, el torrente, y los añicos de papel.
Hay nuevos rostros, proyectos, ideas... y mi ego dentado siempre. No me abandona.
viernes, octubre 12, 2007
martes, octubre 02, 2007
martes, septiembre 25, 2007
Viento y luna llena
En otro momento me pondría a escribir un cuento lleno de animales fantásticos, con garras y ojos grandes, húmedos y profundos. Describiría todas esas sombras que tengo dentro, que se acumulan bajo mi piel y me llena de voces... mis voces.
Pero este septiembre es raro. Demasiado fugaz, pero hecho de acero. Es como un calendario metálico, y sin embargo no señala las fechas. Tal vez han migrado antes de tiempo, no se.
Todo ha sido raro, como desprendido... incluso volver a escribir. Y yo ahora estoy más rubia.
Pero este septiembre es raro. Demasiado fugaz, pero hecho de acero. Es como un calendario metálico, y sin embargo no señala las fechas. Tal vez han migrado antes de tiempo, no se.
Todo ha sido raro, como desprendido... incluso volver a escribir. Y yo ahora estoy más rubia.
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Lidoneta
jueves, septiembre 20, 2007
Cecilia
Sé que me quiere azul,
Sé que me quieres verde,
Sé que me quieres rosa,
Pero al caer la tarde
Sólo me quisiste roja
¿que soy yo?
Soy igual que las demás,
Una palabra, una noche fingida
Y una despedida
Fui una ola al romper,
Fui una hoja al caer,
Una brisa loca,
Pero al cerrar la noche,
Sólo fui una copa
¿Qué soy yo?
Soy igual que las demás,
Una palabra, una noche fingida
Y una despedida
Yo fui tu amante fiel,
Yo fui tu arca de hiel,
Dijiste tu locura
Pero por la mañana
Sólo fui una aventura
¿Qué soy yo?
Soy igual que las demás,
Una palabra, una noche fingida
Y una despedida
Seré un instante de ayer,
Un silencio en tu piel,
Una sombra quieta,
Un día en tu pasado,
Una caricia vieja
¿Qué soy yo?
Soy igual que las demás,
Una palabra, una noche fingida
Y una despedida
Sé que me quieres verde,
Sé que me quieres rosa,
Pero al caer la tarde
Sólo me quisiste roja
¿que soy yo?
Soy igual que las demás,
Una palabra, una noche fingida
Y una despedida
Fui una ola al romper,
Fui una hoja al caer,
Una brisa loca,
Pero al cerrar la noche,
Sólo fui una copa
¿Qué soy yo?
Soy igual que las demás,
Una palabra, una noche fingida
Y una despedida
Yo fui tu amante fiel,
Yo fui tu arca de hiel,
Dijiste tu locura
Pero por la mañana
Sólo fui una aventura
¿Qué soy yo?
Soy igual que las demás,
Una palabra, una noche fingida
Y una despedida
Seré un instante de ayer,
Un silencio en tu piel,
Una sombra quieta,
Un día en tu pasado,
Una caricia vieja
¿Qué soy yo?
Soy igual que las demás,
Una palabra, una noche fingida
Y una despedida
se acaba septiembre
Ya queda poco de septiembre. No he sacado el paraguas, ni siquiera he tirado piedras al mar. No he escrito un cuento, o un poema, ni he gastado hojas de libreta.
Ha sido 17, y no he mirado al cielo en busca de pájaros negros. Aunque si me aprieta por dentro, pese al no-recuerdo, pese al no-sentimiento. Me aprieta, y no suenan cascabeles, pero recuerdo. Tal vez más como siempre, cuando olvidaba los números, antes de pintar lápidas.
Ha sido 17, y no he mirado al cielo en busca de pájaros negros. Aunque si me aprieta por dentro, pese al no-recuerdo, pese al no-sentimiento. Me aprieta, y no suenan cascabeles, pero recuerdo. Tal vez más como siempre, cuando olvidaba los números, antes de pintar lápidas.
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cascabeles,
Lidoneta
jueves, agosto 16, 2007
Dime ¿de verdad existes tan callado?
Puede que la noche, no sea noche, sin este calor embriagado de poniente, ni estas estrellas emborrachadas de noche de fiesta, de pueblo. Ni mis manos, sean mías, ya que habrán de dejarme cuando muera, como mi pelo, o mis dientes... algo becqueriana estoy esta noche, aunque en realidad, en tu caso, es más manriqueño: ubi sunt?
miércoles, agosto 01, 2007
travesía
ya no tengo esas heridas,
que gritaban como pozos profundos,
que me registraban desde dentro,
removiendo, agitando, arañando...
ya no tengo ese odio ponzoñoso,
ni esas náuseas que quebraban los días,
aunque aún mire de reojo las estrellas,
con miedo a encontrarme a marte sangrando.
estoy tranquila en mis nervios continuos,
y hablo sola, no como antes,
ahora ni siquiera hay eco...
doy vueltas, enredada en mis pasos,
guardando arena en los bolsillos,
por sí así puedo engañar al tiempo...
no pido cuentas a los árboles,
ni escribo en mis cuadernos escuálidos.
aunque sigo teniendo hambre.
y sed...
la sed siempre sigue,
atravesando mi garganta...
¡qué se ha quedado tan muda!
que gritaban como pozos profundos,
que me registraban desde dentro,
removiendo, agitando, arañando...
ya no tengo ese odio ponzoñoso,
ni esas náuseas que quebraban los días,
aunque aún mire de reojo las estrellas,
con miedo a encontrarme a marte sangrando.
estoy tranquila en mis nervios continuos,
y hablo sola, no como antes,
ahora ni siquiera hay eco...
doy vueltas, enredada en mis pasos,
guardando arena en los bolsillos,
por sí así puedo engañar al tiempo...
no pido cuentas a los árboles,
ni escribo en mis cuadernos escuálidos.
aunque sigo teniendo hambre.
y sed...
la sed siempre sigue,
atravesando mi garganta...
¡qué se ha quedado tan muda!
martes, julio 31, 2007
guaridas
No puedo culparte del silencio,
es cierto;
pero tampoco es una carga
que deba depositar sobre mis pestañas...
tampoco puedo escribirte de la nada,
e inventarme historias donde esconder tu ausencia,
ni coser bombillas en la luna nueva.
no soy realista, ni práctica,
pero tampoco soy débil
tal vez sólo frágil,
y volatil.
tal vez veleta.
es cierto;
pero tampoco es una carga
que deba depositar sobre mis pestañas...
tampoco puedo escribirte de la nada,
e inventarme historias donde esconder tu ausencia,
ni coser bombillas en la luna nueva.
no soy realista, ni práctica,
pero tampoco soy débil
tal vez sólo frágil,
y volatil.
tal vez veleta.
domingo, julio 29, 2007
.
no me digas que te llama la noche
con todas sus voces profundas
y ciegas
no me digas que no das vueltas
y vueltas
y vueltas
sobre el inverso de la cama
tengo sed de mi violencia desmedida,
de mi ira viciada de palabras
de mi furia sin norte ni vuelta
di mi nombre borracho de ausencia
y sala los golpes
que duela
¡qué duela!
con todas sus voces profundas
y ciegas
no me digas que no das vueltas
y vueltas
y vueltas
sobre el inverso de la cama
tengo sed de mi violencia desmedida,
de mi ira viciada de palabras
de mi furia sin norte ni vuelta
di mi nombre borracho de ausencia
y sala los golpes
que duela
¡qué duela!
miércoles, julio 18, 2007
.
llueve.
no con agua
ni niebla
ni nubes
no es recuerdo
o anhelo
pero llueve.
como se dice triste
o largo
o espera
o vacío
llueve sin brillos
ni manos
ni ojos
ni bocas
no son palabras
o días
pero llueve.
no con agua
ni niebla
ni nubes
no es recuerdo
o anhelo
pero llueve.
como se dice triste
o largo
o espera
o vacío
llueve sin brillos
ni manos
ni ojos
ni bocas
no son palabras
o días
pero llueve.
lunes, julio 16, 2007
domingo, julio 15, 2007
viernes, junio 22, 2007
Junio, 22
Otro día que se agota
mirándome a través de la ventana.
Ya es verano,
y las golondrinas retozan,
aunque menos numerosas,
vuelven año tras año...
como los recuerdos.
Amenazan con acabar
con la fábrica vieja
Y tú dices ser feliz.
Yo sigo, como los días,
que pasan, y caminan,
cambiando a golpes,
negros, blancos, grises...
Al final no somos más que un collage,
hecho de arrugas y tiempo,
como frágiles relojes de arena,
que acumulan todo lo que encuentran,
pero van gastándose...
Yo también me alegro de la furia del mar
mirándome a través de la ventana.
Ya es verano,
y las golondrinas retozan,
aunque menos numerosas,
vuelven año tras año...
como los recuerdos.
Amenazan con acabar
con la fábrica vieja
Y tú dices ser feliz.
Yo sigo, como los días,
que pasan, y caminan,
cambiando a golpes,
negros, blancos, grises...
Al final no somos más que un collage,
hecho de arrugas y tiempo,
como frágiles relojes de arena,
que acumulan todo lo que encuentran,
pero van gastándose...
Yo también me alegro de la furia del mar
jueves, junio 14, 2007
Junio, 14
Nosotras,
las efímeras,
no perdemos el tiempo
mirando las vueltas
de los clavos,
que dan saltos,
y no gritan.
Nosotras,
las débiles,
no podemos resistir
el embiste de la lluvia,
ni del viento,
que pretende doblar las alas,
y no nos deja asirnos
a ningún borde,
más que la locura.
No tengo excusa,
lo se,
lo sabemos.
Pero ya no acallo las voces,
ni las duermo, nombrándolas.
Tu te pudres,
como todo,
entre horas y gusanos,
aunque aún respiras...
igual que yo,
que dejo caer segundos,
que se pegan a mis pecas...
Nosotras,
las mariposas,
sómos inútiles,
como muñequitas...
colores, colores,
noria absurda,
victima de un abismo,
tan largo...
nos ponemos el traje frágil,
colores, colores,
tu te pudres,
como todo,
entre luces y sombras,
no llegas, no llegas, no llegas...
inútil.
las efímeras,
no perdemos el tiempo
mirando las vueltas
de los clavos,
que dan saltos,
y no gritan.
Nosotras,
las débiles,
no podemos resistir
el embiste de la lluvia,
ni del viento,
que pretende doblar las alas,
y no nos deja asirnos
a ningún borde,
más que la locura.
No tengo excusa,
lo se,
lo sabemos.
Pero ya no acallo las voces,
ni las duermo, nombrándolas.
Tu te pudres,
como todo,
entre horas y gusanos,
aunque aún respiras...
igual que yo,
que dejo caer segundos,
que se pegan a mis pecas...
Nosotras,
las mariposas,
sómos inútiles,
como muñequitas...
colores, colores,
noria absurda,
victima de un abismo,
tan largo...
nos ponemos el traje frágil,
colores, colores,
tu te pudres,
como todo,
entre luces y sombras,
no llegas, no llegas, no llegas...
inútil.
martes, junio 12, 2007
Salto
Rayuela desquiciada,
sembrada de rostros,
de nombres, de instantes.
Todo lo que desgasto,
y lo que guardo nuevo,
con su papel...
llenándose de polvo.
No hay tiempo,
pero salto,
sobre mis pies pequeños,
que se arrugan.
Hace calor,
como cuando miraba,
atónita,
las aspas del ventilador...
Y hay ecos,
húmedos,
cansados por el sol.
¡Cómo envejece este viento costero!
sembrada de rostros,
de nombres, de instantes.
Todo lo que desgasto,
y lo que guardo nuevo,
con su papel...
llenándose de polvo.
No hay tiempo,
pero salto,
sobre mis pies pequeños,
que se arrugan.
Hace calor,
como cuando miraba,
atónita,
las aspas del ventilador...
Y hay ecos,
húmedos,
cansados por el sol.
¡Cómo envejece este viento costero!
martes, mayo 22, 2007
no hay luz los martes que tienen solo pies derechos
El cielo amenaza, como si quisiera volverme gris. No llueve, pero no ha dado tregua a la luz tecnicolor.
Podría hablar de mil tonterías, como los gusanos invisibles que devoran los calcetines en la lavadora, o la rebelión de las cortinas (eso me recuerda a días... que ya estan tan lejos que parecen de papel). ¿Y dónde están los almanaques?
Hago limpieza, pero cada vez tengo más cosas guardadas... no hay forma... ni con botox las arruguitas dejarán de estar llenas de recuerdos... y yo crezo, de eso no hay duda, pese a mi reticencia, pese a que me agarre con fuerza al filo de la navaja... ¡odio las certezas!
Podría hablar de mil tonterías, como los gusanos invisibles que devoran los calcetines en la lavadora, o la rebelión de las cortinas (eso me recuerda a días... que ya estan tan lejos que parecen de papel). ¿Y dónde están los almanaques?
Hago limpieza, pero cada vez tengo más cosas guardadas... no hay forma... ni con botox las arruguitas dejarán de estar llenas de recuerdos... y yo crezo, de eso no hay duda, pese a mi reticencia, pese a que me agarre con fuerza al filo de la navaja... ¡odio las certezas!
viernes, mayo 18, 2007
Paralelos
Siempre hay cosas extrañas que surgen por enmedio de tu camino. Cosas inútiles, o cosas sorprendentemente útiles. No sabes cómo llegan, pero están ahí. Pero luego hay otras que no ves, pese a su tamaño considerable, y a su sonrisa amplia -y malvada-, por que sí, éstas sonríen, más bien ríen a carcajadas... las oyes pero no las ves, hasta que es tarde, has tropezado y das de bruces contra ellas.
En fin, hay cosas curiosas por todas partes, y caminos que se comunican de formas raras... al final tenía razón alguien que me dijo aquello de "el mundo es un pañuelo..."
¿¿Porqué siempre acabo encontrándome con la gente?? y lo mejor de todo, en los sitios más insospechados...
En fin, hay cosas curiosas por todas partes, y caminos que se comunican de formas raras... al final tenía razón alguien que me dijo aquello de "el mundo es un pañuelo..."
¿¿Porqué siempre acabo encontrándome con la gente?? y lo mejor de todo, en los sitios más insospechados...
lunes, mayo 14, 2007
Sólo yo me doy cuenta
Podría decir que los días pasan
como hojas que se consumen en el suelo
de un otoño húmedo,
y que mis ojos, pequeños,
no son suficientes para llorar.
Podría decir que este calor
embrutecido por las largas tardes de sol
no son más que un espejismo,
y me disfrazo de muñeca,
cuando mi barro, hastiado, es inamovible.
Podría decir que los recuerdos empapan,
y mentirme dibujando mis monstruos,
cubiertos de plumas,
cuando se que no hay nadie más,
nadie más que yo en mi reflejo.
Este tiempo de cartón,
parece escondido de nosotros,
y sólo yo me doy cuenta.
Podría dejarte en la cuneta,
mientras yo sigo con mi baile desquiciado,
o tan solo olvidarme de volver,
por entre los caminos sesgados que he creado;
pero no es suficiente para llorar.
como hojas que se consumen en el suelo
de un otoño húmedo,
y que mis ojos, pequeños,
no son suficientes para llorar.
Podría decir que este calor
embrutecido por las largas tardes de sol
no son más que un espejismo,
y me disfrazo de muñeca,
cuando mi barro, hastiado, es inamovible.
Podría decir que los recuerdos empapan,
y mentirme dibujando mis monstruos,
cubiertos de plumas,
cuando se que no hay nadie más,
nadie más que yo en mi reflejo.
Este tiempo de cartón,
parece escondido de nosotros,
y sólo yo me doy cuenta.
Podría dejarte en la cuneta,
mientras yo sigo con mi baile desquiciado,
o tan solo olvidarme de volver,
por entre los caminos sesgados que he creado;
pero no es suficiente para llorar.
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