de horas, ausencias, y cercanías tan lejanas que dan miedo
Esta noche en la que bailan las horas, víctimas de un orden fingido, solamente siento que el tiempo se precipita sobre mi, como la incesante lluvia de este día.
A veces mi voz esta llena de truenos. A veces mi cabeza llena de pájaros raros.
Te hago diana de mis bolas de palabras enredadas, te hago norte de mi ruta desordenada.
Te grito. Te llamo. Te busco.
Pataleo en una rabieta infantil y estéril.
Soy tan pequeña e inútil que siento que voy a desaparecer de un momento a otro...
Es mi lado literario, son las nubes que asfixian a las estrellas... no lo se.
Y perdóname por estos exabruptos absurdos.
This entry was posted on sábado, octubre 29, 2011
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