miércoles, mayo 02, 2007

déjà vu

Hay luna llena que lo ilumina todo, como buscando y escudriñando, demasiado brillo. Es aquella luz inquieta de aquella tarde de invierno, en que había niebla; y aunque hoy no la hay, la siento. Sentimiento de vacío que lo cubre todo, de nada, a medio camino entre ingravidez y mentira. Hay demasiado silencio, y además sopla poniente. Aire viciado. Preámbulos, presagio, giro de tuerca.

domingo, abril 08, 2007

Para siempre

He mirado esta mañana el mar,
desde la distancia de mi habitación,
dormía entre nubes,
mecido por la tormenta que ha pasado,
y no quería brillar para mí.

He creído ver estrellas rezagadas
que no querían marcharse aún,
pero sólo eran mis pestañas aún dormidas.

Pensaba en mis pies blanquitos
que parecían querer marcharse
lejos de mi cuerpo,
y no eran más que mis ganas de caminar.

No creía querer despertarme
pero no hay forma de manterme en la cama
cuando no tengo con que soñar.

Si no hay nada en qué pensar,
no hay nada que pueda hacer,
nada que cantar, que tararear...

y aún así sonrío, con mis dientes bailarines,
sin prisas,
al fin y al cabo, la vida pasa,
pero baila conmigo.

Nada que hacer, que decir,
que esperar...
y mientras escribo este vacío,
hecho de cuentas de cristal...

He creído ver mis manos manchadas de pintura,
y no era más que un juego de sombras,
que se escapaba de mi alcance,
como si fuera arena...

arena que se va.

martes, marzo 20, 2007

marzo frío

No esperaba que se hiciera, de pronto, de día
ni que tu voz llenara todo mi vacío,
tan siquiera pinté cuadros en tu nombre,
ni dibujé mi sonrisa perfecta
frente al espejo,

no esperaba

pero arrastraba con fuerza los pies,
moviendo la arena
queriendo pintar lo eterno del segundo
que en un solo parpadeo
nos ha dejado tan lejanos, tan quietos...

no esperaba que saliera el sol bajo mi cama,
ni que tu aliento me refugiara del frío,
tan siquiera conté los días de la nada.
Escribí palabras al viento, que fingía
mover el cielo,

no esperaba

y hoy me encuentro aquí,
inventando frases que no se deshagan solas
y ocultando las miradas tristes que me dejan.
No hay más que este aire que jugaba con nosotros,
cuando había algo eterno en el segundo

que no esperó.

domingo, marzo 18, 2007

No te oigo en el silencio

La muerte está hecha del vacío, se alimenta de la nada. Y yo estoy viva.

viernes, marzo 09, 2007

.

Hoy me siento cansada. En parte es algo físico. Día estresante, mucha actividad. Pero la mayor parte se debe a respirar este polvo gris que lo envuelve todo, y el viento de estos días ha ayudado poco. Se ha roto un cristal, en mi terraza, enorme, como si fuera el marco de tu fotografía...

Me siento extraña cuando he de encargarme de toda la conversación, yo pregunto, yo respondo, yo invento, yo coso, yo dibujo, yo imagino... diría que me siento sola, por que últimamente nuestras conversaciones son preguntas retóricas...

En fin, ya estamos en marzo, y mis lirios crecen fuertes y sanos, florecen.

lunes, marzo 05, 2007

Una frase

He mendigado palabras,
y llorado por los rincones,
he contado las arrugas
que salían con cada tristeza,
con cada esperanza dejada ir
entre la nada y la espera.

He querido cambiar de nombre,
jugarme las pestañas,
arañar con rabia las horas.

He perdido las batallas
tantas veces,
que ya nada importa...

ni siquiera este silencio,
que se ríe de nosotros.

No, yo no temo a mis palabras,
ni a los días, ni a las noches,
no temo a mi pelo arremolinado,
ni a mis ansías y desventuras...

y aunque emponzoñe estos huecos
no son más que dibujos
que voy dejando
para llenar todo tu vacío,
ya que no puedes,
o quieres...

o simplemente se ceba el olvido,
que viene de puntitas,
para no hacer ruido,

y todo se lo lleva...

domingo, marzo 04, 2007

Flor de Agosto

Este sinsentido
no es más que papel mojado.
Yo escribo e invento,
tu vuelas lejos.

Sólo soy la flor
que se quema en agosto
y no deja rastro...

que escribe hojas y hojas,
tratando de entender
todos estos silencios..

Yo invento,
y por más que hablo entre lineas,
no hay respuesta.

Saco al sol mis pétalos,
mirando con ternura
los días,

pero la humedad no me deja,
y va quebrando las horas,
sin descanso.

Y sólo soy la flor
que se quema en agosto,
y no dejará rastro.

martes, febrero 27, 2007

Ligero

No tuvimos tiempo
o suerte
o aire...

no existíamos..

no había manos, ni pies,
ni ojos, ni voces...

no hubo movimiento,
ni flores,
ni azul ni fresa..

no fuimos fantasmas
ni ángeles,
ni nos jugamos al viento..

tan siquiera hubo nombres...

tal vez solo fue un sueño,
breve,
como un parpadeo,
que se fue...

y al final,
solo queda mi memoria,
bailando como una hojita.

martes, febrero 20, 2007

no es el tiempo

Hay cosas que dan la vuelta
por si solas,
como insolentes astillas
que van clavándose
y perdiéndose
casí sin darnos cuenta.

No siempre arden
cuando se quiere
ni se pudren
cuando riegas con saña.

Son ajenas.

Como de mundos tangentes


Pero ni son quiméricos,
ni utópicos,
ni sueños,
ni planes,
ni palabras llenas,
ni silencios largos...

son nada.

De la nada imposible.
Esa que cruza de acera
y no vuelve

no vuelve nunca

Y el orgullo araña,
con un hedor nauseabundo,
y sus uñitas largas,
los párpados por dentro.

No hay imágenes,
ni ejércitos,
ni barro.

Ni tan siquiera madera.

Son el relleno de los ceros,
que ni tan siquiera tienen aire.

Podría vengarme con la ira,
mi desequilibrio nocturno,
mi reflejo oscuro.

Pero no hay eco en el vacío.

Manías y Costumbres



Tengo una costumbre maniática y completamente insufrible: lo etiqueto todo. Musicas, ropa, fotos, libros, todo tipo de cosas, incluidos los recuerdos, los pensamientos, y lo peor de todo... las personas. Voy poniendo pegatinas en las frentes, estampando, incluso a mi misma...
Es horrible, lo se. Hay quien intentó quitarme de cuajo este instinto malvado, pero está tan incrustado que acabé envolviéndolo por completo bajo pegatinas de colores... y además, hay una razón que me hace casi del todo imposible desprenderme de este mal... al final nunca me decepciono.

jueves, febrero 15, 2007

Había brisa...

Casi como marzo.

He dado un paseo
siguiendo mis pies
con botas nuevas,
ligeras..

Nada que hacer,
nada que pensar.

Puro descanso,
como el tiempo que dejé pasar
sentada en aquel banco,
viendo a la gente,
con mi cuaderno.

Como en los trenes.

Ya no escribo cartas.

domingo, febrero 11, 2007

y

¿dónde está todo lo demás?

miércoles, febrero 07, 2007

miércoles, enero 31, 2007

La belleza de las mariposas




La belleza de las mariposas
que dan vueltas
tan suaves
brillantes...

lamparitas japonesas

flotan

entre lobos ¿feroces?

dando vueltas
tan suaves
brillantes...

juegos, dando saltos
en un jardín de flores
sueños
ilusiones...

pequeñas mentiras

tejidas

entre lobos ¿hambrientos?

La belleza de la mariposa
que da vueltas
tan suave
brillante...

sin ilusiones

no espera,
no se detiene.

No es para los lobos...

La belleza de la mariposa
que da vueltas
efímera
pequeña...

pero tan brillante...

no espera,
no se detiene.

No es para los lobos.

Enero, enero, enero

Se acaba enero,
como lo son todos,
frío.
Llueve,
como si fuera una novedad,
en mi mundo húmedo y giratorio.

Río, cínica,
forzando las arrugas que hienden.
Río por la fragilidad de lo inútil,
y por mis dedos helados,
que ya no temen romperse al viento.

Diría "he crecido"
pero todos sabemos que no es cierto.
Nunca lo hacemos,
los mismos miedos se disfrazan
y bailan envueltos en máscaras.
Sólo que ahora son mi pareja de baile.

Ya no me quejo, no tengo tiempo,
ni ganas, ni ansío...
al final sólo estoy yo,
con mis pies que dan vueltas,
y mis labios rosas...

Mis ojos, siguen,
perdiendo el tiempo,
sin café ni horas,
ni fridas trágicas,
ni llaves que vuelan,
ni nombres que vuelven.

Nunca vuelven,
ni siquiera si llamas,
llorando,
por que en el fondo,
no quieres.

Y sigues. Y río.
Cínica.

Todos somos tan cobardes,
débiles,
heridos...
¡qué pequeños!

Me hace reír.

Todos somos cobardes,
pero yo no callo mi arrogancia,
ni temo a las palabras,
ni, en el fondo, me dejo caer.

Enero, enero, enero...
es un mes tan frío y vacío,
que es completamente inútil.

domingo, enero 21, 2007

aún no es 24

Tenía cosas que decir.
No, no es que no escucharas,
es que yo nunca decía,
y miraba mis manos,
que temblaban,
tan frías,
no querían hablar.

Nunca supe qué decir,
y eso que siempre volaba,
volábamos,
tan lejos, tan cerca,
como dioses despreocupados.
Pero no había cubierta,
no teníamos cubierta
para nuestros cuerpos desnudos,
tan expuestos,
tan fríos.
No me supe guarecer.

Y a veces,
como enero,
doy vueltas.

Recuerdo las cosas que guardo,
los silencios que dejé escapar,
mirando mis manos
que siguen temblando...
pero ya no siento el frío.

Soy mi guardiana...
siempre lo supe

aunque a veces
como enero,
doy vueltas.

lunes, enero 08, 2007

.

¿Recogerás tú las lágrimas que vierto?

jueves, enero 04, 2007

Enero

Sólo soy una pequeña espiga, fuerte, tediosamente fuerte y quieta. Tan delgada, inservible, lígera... pero firme, pese a la tempestad, al olvido, al olvido que creo, al olvido que me envuelve, al olvido que avanza sin control alguno por entre las cabezas, la tuya, la mía, las nuestras... yo miro mis manos, como quien mira al viento, son tan trasparentes que apenas se sostienen en mis brazos. Heladas.

No me templo, nunca lo hago, pero ya no tirito. A veces tengo el gesto cansado, demasiado cansado, pero sigo, pese a todo, fuerte, pequeña espiga, tan quieta. Quizas no grite, ni llore, ni hable, ni calle, ni diga, ni haga, ni salte, ni pare, ni sepa absolutamente nada.. pero existo, con mis viejas cosas, con todo lo que hago mal, con las palabras que me guardo, con los emails que no respondo, con los que escribo y olvido, con los que quiero y no hago, con lo que doy y no recibo, con lo que espero y no quiero, con todo soy yo. Tan nada, nadería absurda, accesorio común, ¿divertido?

Espiga inútil, amarilla, fléxible, desquiciada, perdida, pero quieta, firme, fuerte. Bastión de mis días que pasan demasiado rápidos.

miércoles, diciembre 20, 2006

sábado, diciembre 16, 2006

algunas cosas

Recuerdo Sevilla, y sus calles. No sabías explicarte, y aún así fuimos de la mano unos pasos, algo tensos, pero cómodos, extensamente cómodos por contra. Eran tiempos raros, no tan raros como lo fueron después, pero ya prometían...

Después vinieron ventanas de hoteles, frías, y tu tampoco sabías explicarte. Yo jugaba, aún dolida por muchas vueltas sin norte.

Luego, tu girabas en sentido contrario, y yo movía mis pies en la arena, haciendo surcos que borraba el viento, y entonces, al poco vino ese aire desquiciado que lo volvió todo extraño. Y tu te fuiste. Te has ido.

Y yo no se si soy arena, o agua, o viento, o nada. No tienes voz y yo me vuelvo sorda, mientras mi cabeza se revoluciona parpadeando miles de imágenes, esas que no me has dejado, con esas palabras que nunca me has contado.

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