viernes, abril 01, 2011

Azul contra blanco

No sé, tienes el control y, hoy no me importa.
El sol ha sido cálido y se podía oler el mar.
Azul. Otro.

La costumbre de dibujar instantes,
me ha resultado liviana…
una brisa.

Un zumo. Breve.
-Tus palabras, a cuentagotas-


No sacia.
 Pero, prefiero ignorar el picor de garganta.

Me mezo, con mi sonrisa de loca,
acunada por este viento que viene del mar.
Mi mar. 

¡Qué blanca es mi piel!

miércoles, marzo 30, 2011

Sin posibilidad

Cuando algo cae de tus manos y se rompe,
te da un vuelco el corazón y no vuelve a ser el mismo.
Se van desprendiendo trozos de cometa,
que se asfixian en un hielo eterno.
Tú no lo ves, pero las gotas que vierto, abren surco.

El sol erosiona, con una sonrisa malvada.

Por más que dé vueltas, nunca te veo,
y sólo acabo mareándome.

Se comprime el estómago, en un nudo imposible;
puedo sentir cada uno de mis músculos tensarse,
y el esfuerzo de mis ojos oscuros por mostrarse indiferentes.

Miro mis manos, blancas, pequeñas, frías.
Están vacías.
No importa cuánto estire los dedos,
soy yo, contra los molinos de viento.
Tú no lo ves pero, este espacio eterno, ahoga.

jueves, marzo 24, 2011

martes, marzo 22, 2011

Fuera, el viento aúlla.

Aquí, en la pecera,
el día está simplemente esbozado,
como si nunca fuera a completarse,
aunque anochece ya.

Siento una quietud inventada,
que no cuadra con el desenfreno del reloj.

Una hoja que cae, lentamente,
para ser pisoteada en una carretera.

Aquí, dentro del espejo,
yo dibujo con cuidado los momentos,
como si tuviera el poder de retenerlos,
aunque todo se va.

sábado, marzo 19, 2011

Me empequeñece el silencio.

El tuyo me cubre de sombras,
como la extraña luz en un eclipse,
que logra callar el instante,
sembrando inquietud.
El abismo de Deimos y Fobos.

El mío, cuando es involuntario,
es una cárcel oscura.
Una noche con bruma caliente,
cegadora y asfixiante.
El abismo de Caribdis y Escila.

Trato. De verdad que trato.
Pero lo que no digo se enreda,
ovillándose.
Un remolino gigante que lo engulle todo.

A mí no me gusta hacer de enterrador;
prefiero sembrar el desastre,
hasta que las palabras quieran dejar de gritar.
A fin de cuentas, ahora he menguado tanto,
que de ningún modo podrías oírme.

No te molestaré.

viernes, marzo 18, 2011

Huele a ceniza


La inercia marea

Naipes









CERO
Pedro Salinas

I

Invitación al llanto. Esto es un llanto,
ojos, sin fin, llorando,
escombrera adelante, por las ruinas
de innumerables días.
Ruinas que esparce un cero —autor de nadas,
obra del hombre—, un cero, cuando estalla.


Extraído de: http://atlasdepoesia.blogcindario.com/2007/01/00194-cero-de-pedro-salinas.html


-Giambattista Vico, por lo visto, tenía razón-

Marte, rojo, con sus vástagos...  

martes, marzo 15, 2011

Pequeño manifiesto

Tiempos raros.
Etiqueta sencilla, infinita. Todo cabe dentro.

Sé que es mi culpa:
no niego el ansia y el miedo,
que pelean como hermanos.

Soy piel y huesos.

En el espejo,
no soy delicada, ni dulce. Pero tampoco fría.

Soy sangre que salta. No un latido mecánico,
no una piedra rodada, no soy mi voz silenciada.

Soy yo, la que grita escupiendo letras inconexas.
la de los botones en los ojos,
la muñeca de trapo con pies gigantes.

Absurda.

Pero yo. Sólo yo. Enana.

lunes, marzo 14, 2011

Marzo oscuro

La lluvia cadenciosa, me aletarga.
Hoy me pesan los párpados, como si estuvieran hinchados.
Globos que vuelan, no hacia arriba, caen para abajo.
Pero de forma sutil, calmada, gris claro.

Es un día narcotizado.
Como si se detuviera el tiempo.
Falso.

El mundo sigue.
 Tenemos pies de naipes.

Imposible asirse.

viernes, marzo 11, 2011

La cuerda

Los hilos que he ido cosiendo y descosiendo,
haciendo el enorme entramado que me sostiene,
tal vez no sean más que la cuerda que me mueve.
Tú, el titiritero.

Yo, una araña oscura y torpe que muere de hambre;
idiota de mí, sólo tejo por la belleza de tejer,
sólo destejo para poder respirar,
encerrada en un capullo sin función.

Soy la reina del absurdo.
Mi cetro es la ridiculez y lo fatuo,

Sigo dibujando el encaje traslúcido,
bello, delicado y frío.
Un velo tierno, trasparente.

Pero sólo yo inundo este espacio,
que se va llenando de sombras;
manchas negras que desgarran.

Cuelgo con cuidado todo lo que guardo,
meciéndome con cansancio.

Que yo te acune,
no hará que tú me abraces.

jueves, marzo 03, 2011

Día gris, neblinoso, apagado.


No están tus palabras que 
aunque no sacien, me dan un pequeño aliento.
Te tengo sed. 
Te guste o no.

Soy una lagartija de sangre fría que 
sólo se templa tumbada ante ti.
Me siento muy pequeña y emborronada.
Como un dibujo hecho a boli y tachado con saña.

Directa a la papelera.

Es el día, monocromo y frío, apagado.
O son tus palabras que no llegan
y yo, tu marioneta, 
no puedo ser si tú no me mueves.

viernes, febrero 25, 2011

El tiempo no espera

Ya se oyen las conversaciones desquiciadas de los pájaros, que vuelven.
Tiempo de fallas.


¿Dónde anidarán las golondrinas sin la fábica vieja?

miércoles, febrero 09, 2011

Lo siento, tu silencio desgasta.

Lo siento, tu silencio desgasta.

Es como el goteo incesante en una roca,
Que imperceptible,
Va abriendo surco.

Despacio, suave, invisible,
Pero inexorable.

Filtra.

Hiela.

Y da miedo.

Es la incertidumbre de quien espera,
Inmóvil en el espigón,
Expuesto a la intemperie.

Y por más que intenta guarecerse el pecho,
Al resguardo de un tabardo,
Las expectativas florecen,
Con sus raíces de espinas.

Arañan, despacio, invisibles,
Pero imparables.
Sangran.



Al deshojar margaritas, no siempre vuelves.

viernes, febrero 04, 2011

Un susurro


Lo guardo, todo, muy dentro, dejando que me inunde.


 Todo lo demás sobra.


4 de Febrero

El sol no me hace caso

Una pregunta. Breve y directa. Sencilla.
Respuesta sencilla, breve y directa, pero no acabada.
Dónde tú estés
Como un norte. Uno. Único.
Y algo que me guardo, atravesándome, un anhelo.
Dónde yo esté.

Mientras, doy volteretas, intentando encontrarme.
Siento la incertidumbre de la veleta, que gira desquiciada,
Golpeada por un viento alto y frío, que sólo yo siento.

No me gusta, pero hace un tiempo que sueño.

Escribe conmigo.

jueves, febrero 03, 2011

El problema es sencillo, la ecuación difícil.

No me conformo con tu ausencia, con el no saber(te)…
Con tanto hilo me estoy asfixiando, no es tu culpa, pero no estás.
Yo no estoy.
Si dejo de coser me caeré, al vacío y, diga lo que diga, soy frágil.

No pretendo que sigas mi estela, cometa, en mi tiempo.
Pero sí anhelo el día en que tus palabras se enreden con mis letras y,
enmadejen un cuento, único,
que no se enmohezca en cualquier rincón.

No me culpes por seguir encendiendo cerillas, una tras otra,
tal vez te sirvan de faro.

Pequeño baño de color

No es un buen año, pero no importa. Me he cansado del blog lacrimógeno en que se había convertido, del pobre Prometeo ya no quedaba casi ni el nombre.

Me gustan estos colorines. Aún no ha llegado marzo, pero empieza a intuirse el olor a pólvora.

Sigo en medio del océano, agarrada a una boya, decidiendo hacia qué lado nadar… pero lo cierto es que la dirección es lo de menos.


viernes, enero 07, 2011

Salta, entre caribdis y escila.

La luz es extraña, pero no puedo pararme y contemplarla... es la inercia desenfrenada que me arrastra, sólo puedo centrar todas mis fuerzas en nadar, para no ahogarme, para no ser arrojada contra las rocas.

Ya tendré tiempo de lamentarme después, cuando haya orilla.

Ahora, sólo sobrevivir.

domingo, enero 02, 2011

Aún no llega el verano

Sólo en verano llega la lluvia que necesito.
Aguacero, helado, en un día caluroso, para borrar.

Ahora, el aire frío se mete tan adentro, que cuesta respirar.

Tengo que guardar todo lo que he ido cosiendo... pero no puedo desprenderme...
No quiero.

Espero a que el agua caiga, torrencial, y lo limpie todo.

Esta gélida sequía me quiebra por dentro, como una helada que lo mata todo.

Sólo estábamos mi espejo y yo, en mi loco diálogo, y aún así tejí... me enredé con todos los hilos. Mi culpa, mi culpa, mi culpa.

viernes, diciembre 31, 2010

¿Por qué huyes?

Fin de año triste. No debería. Sólo puedo sentir tu ausencia. Incomprensible.
No se me da bien aceptar lo que no comprendo.
No lo acepto.
No puedo.

jueves, diciembre 30, 2010

Gris

A veces un NO niega
más de lo que quería, se hace múltiple.


Este hueco es enorme, insondable.

Las cerillas no son suficientes.

El eco, demoledor.

Nos quedamos mis monstruos y yo.

Prometeo

domingo, diciembre 26, 2010

Será el frío

o que ese fulgor que me dió aliento ha sido tan breve, que ya no queda apenas su recuerdo.

Como el último fósforo de la cerillera.

¿Es que sólo siembro tus silencios?

martes, diciembre 21, 2010

por una rendija

Por una rendija se cuela el calor de la luz del sol.
Mi sol.
Repleto de eclipses, de nubes, de giros y vueltas.
Brillante, y esquivo.

Una brisa, como un susurro que aparece entre las ruinas.
Me quito el polvo radiactivo, acumulado en estos siglos que han pasado, desde el cataclismo.

Mis monstruos han menguado de golpe y, me miran suplicantes.
Pero, hoy, no les voy a dar de comer.

Mis manos frías se pueden templar con ese pequeño fragmento de luz.

He dejado de ser la nada absoluta.

No me olvidas.

lunes, diciembre 20, 2010

20

20,soleado y frío.

Estaría bien llorar, quizás así todo fuera más fácil. Tal vez no.
No lo hago.

No se pueden vertir gotas saladas en este reloj desquiciado que parece dirigir mi vida.

Pero vendrán, como torrentes furiosos... soy mediterránea.
Gota fría.

En cambio, sueño. No me gusta. Es un soliloquio absurdo.
Me duele la cabeza.

Soy testaruda.
Me estampo, voluntariamente, contra la pared.
Una y otra vez.
Tratando de desatar, al menos, el eco.

Rabio.

Me nublo, triste.

No puedo detenerme y, ver cambiar el color de las cosas.
Todo es demasiado blanco. Resplandor helado.

Es veinte y, me guardo las ganas como puedo, en mi garganta ya repleta de espinas.
Pensamientos que se inundan de silencio.

Duele.

domingo, diciembre 05, 2010

Ne Me Quitte Pas

Jacques Brel - Ne Me Quitte Pas

El principito se fue a ver nuevamente a las rosas:
- No sois en absoluto parecidas a mi rosa; no sois nada aún -les dijo-. Nadie os ha domesticado y no habéis domesticado a nadie. Sois como mi zorro. No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo lo hice mi amigo y ahora es único en el mundo.

Y las rosas se sintieron molestas.

- Sois bellas, pero estáis vacías -les dijo aún-. No se puede morir por vosotras. Sin duda que un transeúnte común creerá que mi rosa se os parece. Pero ella sola es más importante que todas vosotras, puesto que es ella la rosa a quien he regado. Puesto que es ella la rosa a quien puse bajo un globo. Puesto que es ella la rosa a quien abrigué con un biombo. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo dos o tres que se hicieron mariposas). Puesto que es ella la rosa a la que escuché quejarse, o alabarse, o aún, algunas veces, callarse. Porque ella es mi rosa.

Y se volvió adonde estaba el zorro:

- Adiós -dijo.

- Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.

- Lo esencial es invisible a los ojos -repitió el Principito, a fin de acordarse.

- El tiempo que perdiste por tu rosa es lo que hace a tu rosa tan importante -dijo el zorro.

- El tiempo que perdí por mi rosa... -dijo el Principito, a fin de acordarse.

El Principito. Antoine de Saint-Exupéry


El tiempo pasa, veloz y cruel, llevándose todo. Otro diciembre. Esta vez la resaca dura demasiado, como una sequía llena de mosquitos.
La hiedra del suponer va haciendo mella, y llena de huecos toda la forja que he tejido para hacer un porche desde donde coger estrellas, haciéndola pedazos.
Yo, sobreviviré a estos días raros, como a todos los que pasaron, pero será otra yo la que siga. Una parte de mí se queda aquí enterrada; son los golpes, unos son fuertes como heraldos negros, otros son más tenues pero no por ello menos dolorosos.

La esperanza es un arma de doble filo: el camino de baldosas amarillas no es más que un laberinto lleno de espinas, y los zapatos rojos se llenan de barro. Dorothy muere en el camino, y otra toma su lugar, en realidad será otro lugar.

Pero, tal vez algún día choques conmigo.

Quizás aún me reconozcas, por mi pelo despeinado e indescriptible. ¿Será por mi piel demasiado blanca y mis manos pequeñas?, o puede que por mis ojos opacos y mis pestañas ralas.
A lo mejor aún querrás que te invente un cuento, y paseemos en bosques de madera oscura, mientras crujen hojas amarillas a nuestros pies, molestando al aire con nuestra risa.
Y entonces, tal vez, demos vueltas, juntos, sin marearnos, sin caernos, sin salir corriendo.

Puede que, entonces te valga la pena el tiempo que perdiste conmigo. Yo te hice único en el mundo.

viernes, noviembre 26, 2010

Auryn

En el fondo somos egoístas.

Los ombligos se interponen. No importan las contorsiones y los (des)equilibrios. Ahí están, como un abismo de acero -frío- -azul-

Tú. Asesino en serie. Cajas. Cajas. Cajas. En sótanos que se inundan.

Yo. ¿Yo?. Absurda. Un mosquito.

Y la nada que golpea como un mar furioso, devorando mis pies helados.

Cuando cubra... ¿cuanto tiempo podremos aguantar la respiración?

¡¿Qué digo?!

El único salvavidas es tuyo.

Mi clavo ardiente

Ya llega, diciembre tiritón. Con prisas.

De mala gana empujo mis greñas con mis pasos silenciosos... pasos que no dejaron huella ni migas de pan.

Y por más que trato... tu silencio saca brillo a una ausencia tan definida que tiene silueta, tiene ojos brillantes y garras.

Sujeto la mano de la sombra, con fuerza como quien se lanza al vacío infinito, y mientras sangro, me digo que al menos te siento, en la vorágine masoquista y desesperada de tanto vacío.

¿Qué hice de tu luz?

Nunca he visto una luciérnaga.

domingo, noviembre 21, 2010

caracola

Domingo. Siempre he tenido una relación amor-odio con las tardes de domingo.

Estoy cansada de mi caparazón de caracol melancólico. Pesa demasiado pero es cálido, y me acuna en su rorró marino, sobre la hamaca de tela de araña.

¿Porqué tendré esta manía de tejer? Ahora todo está enredado, las ideas, los sueños, los recuerdos, las voces, las risas, las lágrimas... y se me hace difícil escapar, es como un laberinto de algodón. Tétrico pero bonito. El caparazón tiene entrañas.

Me engulle.

En el fondo sé que es una digestión pesada: no puede tragarme.
El monstruo soy yo.

sábado, noviembre 20, 2010

No hay flores

Mis plantas estan verdes y frondosas, pero no hay flores. Ya ha llegado el frio, inundando desde el suelo todos los rincones.
Tú estás mudo, y yo me retuerzo en mi jaula.

Podría decir que me duelen todas y cada una de mis células, y no sería cierto, pero tampoco sería mentira. Me duele.

Me siento perdida, intoxicada de tanto silencio.

Será que me hago mayor, pero cada vez cuesta más, pese a calzar las mismas botas.

Me crece el pelo, insípido, en mi color indescriptible; mi flequillo es un ente indefinido que ya no sabe lo que es.
Tú no dejas ni siquiera huellas, y yo ya no tengo imaginación.

Mi exhibicionismo de blog se vuelve estúpido, sin tí, mi único público.

Puedo quebrarme, clávandome todos los pedazos hirientes que tejo, dramatizar, patalear, gritar... pero sé que no me oyes, así que me pongo mi careta, de témpano de hielo, y sigo...

...respiro. Eso es lo que importa... lo demás, literatura.

Tú, mudo.

jueves, noviembre 04, 2010

un sueño

Cambio cerilla por un sueño.
Mis pestañas por tu voz.

No quiero más ausencia.

Estoy en este bordillo,
esperando,
con mis manos pequeñas.
A solas,
con las paredes,
que no me hablan.

Mi locura, mi tiempo, mis uñas...
no son mucho.

No soy mucho.
A penas algo.
Pero no soy nada.

No vivo del vacío, del silencio...

Tengo frío.

viernes, octubre 15, 2010

Acumulando silencios

Guardo, con mis manos pequeñas, recuerdos en los bolsillos.
Se descosen, sembrando arena. Volátil.
No me gustan los espejos. Los silencios. El viento.
Cosí un collar de perlas verdes, brillantes, pero se lo quedó Oz.
No se si me rodean amapolas, o arenas movedizas.

Demasiados cantos afilados tiene este reloj de bolsillo,
la cadena aprieta, alrededor de mi cuello.

Un cocodrilo ríe.

Remo con fuerza, con mis manos pequeñas, en este aire caliente.
No avanzo, no duermo. Inútil.
Se desvisten mis pestañas, escondiéndose en mi mesilla.
Hice una tela que fulgía, amarilla. Locura.
No se si persigo tu sombra, o sólo la mía.

Mi reflejo, un payaso.

Rompeolas

que aguanta con fuerza las embestidas desquiciadas, las olas furiosas...

Mi cabeza está llena de pájaros negros, que aletean y aturden, que estan repletos de ojos, oscuros. Graznan.

Mi vientre, espirales.

Yo, ancla.

domingo, octubre 10, 2010

azul

Azul.
Helado, heraldo oscuro.

Tiemblo.

No pensar.

Pánico.

No saber

Temer.

Azul.
Helado, terror.

Todo se tambalea.

Grito. No hay voz.

Grito. Estoy bien.

Grito.


Sólo yo me oigo.

Lo guardo todo.

Dolor, dolor, dolor, dolor.

Miedo. Tengo miedo.


No hay refugio.

Perdona

Perdona. A veces grito.

Me hundo en el lodo y salpico,
ensuciándolo todo,
arañando hasta el desánimo.

Uso los nudos que ato,
y tejo una soga,
balanceándome en ella
hasta que caigo.

Perdona. A veces lloro.

Me embriago en retratos a carboncillo,
y tomo pastas con mis monstruos.
Son mios.

Uso las uñas para hacer daño,
y no mido, ni pienso, ni callo.
Retorciéndome,
hasta que caigo.

Perdona. A veces, no soy de hielo.

jueves, octubre 07, 2010

Calma

Calma oscura,
de barro frío que enlentece,
entumece.

Encierra.

Calma sombría,
que desgasta y no tiene fin,
cala.

Entierra.

No sangro, no respiro, no existo...


Ni siquiera me dejas tu eco.

domingo, octubre 03, 2010

viernes, octubre 01, 2010

..

otra idea, absurda, a la basura.

Accesoria

Como un botón de color, sin ojal.

Inútil.

Pequeña. Molesta, quejica.

Destinada al olvido.

Me doy golpes contra la pared,
encerrada entre mis palabras y
el eco.

Sólo hay eco.

¿dónde andas?

Días que van pasando, huyendo por los desagües.
No se si tengo ganas de llorar o de salir corriendo.

jueves, septiembre 30, 2010

Pequeño bosquejo

Sentarme contigo y escucharte.
Oir tu risa contagiosa.
Dejar que te burles de mí.
Verme en tus ojos.
Seguir a tus manos.
Sentir tu respiración.
Cerrar los ojos y no temer tu ausencia.
Encontrar un frasco para encerrar el silencio.
Pisar hojas ocres en un bosque de madera oscura.
Ver llover desde el mismo lado de la ventana.
Memorizar tus colecciones.
No ser un insecto agujereado.
Clavarme en tu cerebro
.
.
.

Sed

Una palabra. Mi nombre, tal vez.
Exhalado por tu voz, sílaba a sílaba.
Despacio.

Un espera, un quédate.

Palabras
que contienen universos.

He ido guardando fragmentos,
tratando de racionarme en la sequía.
No quedan víveres, pronto moriré.

Sed.

Mi voz débil tiembla, y pienso:
Quiéreme. Espérame.

Universos
que no caben en palabras.

.

Una idea, absurda. A la basura.

agenda

Este otoño ha empezado caluroso y con las hojas del calendario repletas.
Tengo postits de colores empapelando todos los espacios, libros nuevos,
memorias llenas, y la impresora a pleno rendimiento.

Gasto boli.

Canso las teclas.

Y siguen sin salir las cuentas, tú no estás.

Cosas que me guardé ayer

Cascabeles callados,
que ruedan invisibles por los rincones,
en un dulce acecho.

Para un día soleado,
disfrazado de olvido.

Cascabeles brillantes,
que saltan entre los recuerdos,
en una caricia agridulce.

Para un día soleado,
que recoge el recuerdo.

Mis ojos parpadeantes se cierran un momento,
eterno,
y aprietan todas las células, fuerte,
dando ese abrazo que viene de dentro,
como una ola fuerte golpeando el muelle.

otro muelle.

Cascabeles y canciones.

Recuerdo, recuerdo, recuerdo.

Azul

Luces raras

Siento la resaca de esta tormenta que no acaba de pasar. Me quedo aquí, sola, golpeándome con el eco. El silencio lo envuelve todo con su terrible zumbido hecho de vacío.
Espero, espero, espero... ¿a que pase?

¡Quiero hacer castillos de arena!

Pero relampaguea, no se sí en mi imaginación o en este tiempo extraño.

Y hay silencio, en todas partes, hecho de arena húmeda y fría.

Es tan fuerte esta resaca que me arrastra, hacia abajo, muy dentro.

No puedo respirar.

martes, septiembre 28, 2010

un apunte

Debería poner etiquetas... pero ¿alimentar tu ego? ¿de qué viviría el mío?

Desciendo

Desciendo veloz
Sin control
Girando
Hacia dentro

-Bienvenida -Grita el suelo,
mientras me estampo.

pero arremete ¡viajera!

lunes, septiembre 27, 2010

Ojalá vinieran los goblins y se te llevaran...

Y rodaran bolas de cristal, como burbujas.

Ojalá no volvieras tu espalda, como quien cierra un universo,
y guardaras todas las gotitas que he ido tejiendo,
como un ovillo del que aferrarse cuando te pierdas.

Ojalá mi voz te llenara desde dentro, y quisieras envolverla,
protegerla de los miles de monstruos que rondan,
que desgarran las palabras con vanalidades.

Ojalá contaras mis pestañas, como quien cuenta los días,
y desvistieras mis pecas para entretenerte con mi piel,
como si no hubiera más espacio que nosotros.

Ojalá te dejara un breve rastro, pequeño pero suficiente,
y quisieras volver, una y otra vez, una y otra vez,
como tu refugio, tu caracola, tu norte.

Ojalá no dejaras que vinieran los goblins y me llevaran,
encerrada en una bola de cristal, como una burbuja,
perdiéndome en el olvido, del que no puedo salir.
No hay zapatos rojos.

Echo andar con los pies pesados, pequeños, mojados, sobre asfalto que aún no se ha secado, que mis lágrimas remueven, remolinos, espirales... vórtex.

Vidas que se cruzan, en la distancia, en instantes efímeros que dan la vueltan, te revuelcan, agitan, destrozan, reviven, ahogan... hambrientos.

Sin fin, a punto de acabar.

De grises plagados de colores estridentes.

Con voces que se cruzan y no hay forma de pescar palabras, de cazar minutos, de atrapar algo que se quede para siempre, y después dejarlo ir... dejarlo ir... dejarse ir.

Perderse. Encontrarse. Olvidarse.

Y recordar, todo, teñido de verde. Extraterrestre.

Golpeo mis zapatos, una, dos, tres veces.

Y sigo andando. Calles, caras, días, noches, nubes, voces...

¡Grita! ¡Grita! ¡¡Grita!!

El asfalto se hunde. Arenas movedizas. Mis lágrimas se secan, sobre mi cara, formando surcos que se pierden. No cuentan, sin tus dedos recorriendo mi tiempo.

lunes, mayo 24, 2010

Sólo hay silencio.

Silencio.
Y mi reflejo cansado,
que pasea por las ventanas,
y espejos.

También esta mi sombra, sin color.

Y de nuevo el silencio,
ocupando todo el espacio,
dejándome la boca seca.

Yo afónica,
tú, ausente.

miércoles, abril 14, 2010

Lejos

Tu mano. Mi mejilla.
Tus labios, mis labios.
Mi voz. Tus sueños. Mis días. Tus noches.

La distancia.

Mi mano. Tu boca.
Tu mejilla, mis dientes.
Tu voz. Mis sueños. Mis hojas. Tus colores.

La distancia.

Y la lluvia, insuficiente, que asfixia.
Me ahogo.

Desequilibrio. Golpe.

Tu ausencia. Mi silencio.
Mi sed. Tu hambre.
Tus pasos. Mis cadenas. Tus días. Mis noches.

La distancia.
No cuento.
Mis voces se han perdido por el camino.

De lluvia que no llega

Déjame embriagarme de tristeza. Tengo sed de esta tarde oscura, que no da frío ni calor, que pasa como lo demás, emborronado.
Mis dedos están fríos, y mis ojos secos.
Hace tiempo que no veo flores azules, que hagan juego con sueños de cielos hambrientos, con ponerme de puntillas y acariciar las nubes.
Hoy, este instante, es oscuro, como mis iris. Oscuros y opacos. Muertos.

En blanco y negro

Gris. Sobre las cosas, dentro, fuera, rodeando.
Gris. En mis ojos, en mis labios, en mis dedos.
Gris. Llenando mis oídos, vacío.

Vacío. Con ganas de llover, sin derramar gotas…
-de felicidad, de tristeza, de días que pasan-

Mis manos, transparentes, se manchan de ceniza.
Abril, gris, vacío, con huecos que no puedo coser.

Y mis huesos, apretando, como siempre.
Pies de arena que no avanzan.

jueves, febrero 25, 2010

martes, febrero 23, 2010

Cuento el tiempo

y me faltan dedos.

Todo es un enorme desencuentro,
enredado en una madeja de lana negra y mojada.
Pesa.

No tengo tiempo,
y voy dando traspiés en este barro,
seco.

Son mis arrugas.
Pliegues vistiendo mi cara,
pecas jugando a mancharme.

Miro por las esquinas,
a ver si apareces, así, de pronto.
Sólo encuentro viento.

jueves, diciembre 31, 2009

Frio. Esta noche.

Sólo yo cuento mis lágrimas.
Mi tarro de cristal está lleno de agujeros, y el viento se arremolina dentro con tanta furia, que aprieto fuerte los ojos para no asustarme. Pero es inútil.
Tiemblo, tropiezo, caigo.

domingo, septiembre 13, 2009

Tormenta

Aire de tormenta.
Recuerda, ya es septiembre y acecha el 17.

Llueve, no hay tiempo para pensar mientras relampaguea y truena.
Todo empieza de nuevo, todo acaba otra vez.

Se mueve la habitación.
Aire de tormenta.

Es difícil. Siempre es difícil.

Lo importante no es que sea septiembre, diciembre o febrero.
Febrero.

Aquí estoy, con mis pestañas enredadas y asustada.

Aquí estoy, sintiendo este aire helado, que me hacía falta.
¿Reaccionar? ¿razonar?

¡¿Qué importa?!

Aire de tormenta que mueve la habitación, repiro, respiro, respiro...

¿dónde he estado? ¿dormida? ¿cansada? ¿dolida?

Me muevo, me muevo, me muevo

jueves, septiembre 03, 2009

Septiembre

Golpeo el cristal, hundiendo mis dedos en ese líquido pegajoso que el calor ha trasformado lo sólido…
Sólo hay asfixia. Silencio. Preguntas, palabras que no se emiten.
Sólo hay sombras de unas huellas que no han pisado.
Golpeo desde dentro, toda la sangre densa que vaga nauseabunda por mis venas…
Sólo hay miedo.

sábado, agosto 01, 2009

¿Quién dice que no hay sonido en el vacío?

Cristal frío, insípido, silencioso.

Mi piel es de cristal,
Y mis entrañas de aire.

La voz que no emito,
Clava sus garras por dentro,
Mientras cae al vacío,
En espiral.

Siempre en espiral.

No me ves, no me oyes,
No me sientes, no me tocas,
No sueñas, no buscas, no esperas…

Cristal frío, insípido, silencioso.

viernes, julio 17, 2009

hoy

Un paso.
tropiezo
caigo
me rompo
me levanto
sangran las rodillas
y sigo

respiro bajito
no vaya a despertar a los duendes


las cosas que guardo
no caben en mis bolsillos

y mis recuerdos se desordenan
en todo mi caos

pero tengo
mi pequeño cofre
lleno de gotitas de felicidad

martes, junio 30, 2009

tuve suerte, girando en esa esquina

Espero.
Tiene gracia,
Pero espero.

No hay rastro, no hay huellas,
Cometa,
No sigo, no giro, no duelo.

Tan leve.

Marioneta que mueven y no dice.
Hilos enredados,
Tan torpe…

Arrastro los pies, como jugando,
Tratando de romper el tiempo,
¡Mi molino de viento!

Doy la vuelta,
Y mi vestido rojo baila con el aire.

las piedras también se cansan

Caigo hacia dentro,
Sin espiral,
Directa,
En negro,
Sin red.

Vacío.

Fondo frágil,
Manos de cristal.

No hay aire.

Y el silencio duele,
Como pequeñas agujas en los ojos.
Las cerillas encendidas no duran.

Mi nombre no tiene sonido,
Y grito
Grito
Grito

Pero sólo hay vacío.

Caigo hacia dentro,
Sin espiral
Directa
En negro
Sin red.

Nada.

martes, junio 09, 2009

Shhhh!!

No estoy muy segura, pero creo que he visto un hada, y tenía las garras preparadas...

sábado, abril 11, 2009

¡Bienvenidos a Holanda!

Esperar un bebé es como planear un fabuloso viaje de vacaciones a Italia: compras muchas guías de turismo y haces unos planes maravillosos: el Coliseo, el David de Miguel Angel, las góndolas de Venecia… También puedes aprender algunas frases en italiano. Todo es excitante.
Después de meses de preparación, finalmente llega el día: haces las maletas y estás nervioso.
Algunas horas después, en el avión, la azafata dice: “Bienvenidos a Holanda”, “¿Holanda?”, preguntas. “¿Cómo que Holanda? ¡Yo pagué para ir a Italia! Toda mi vida he soñado con ir a Italia.”
Sin embargo, ha habido un cambio en el plan de vuelo, el avión ha aterrizado en Holanda y ahí te tienes que quedar. Así que tienes que salir y comprar nuevas guías de turismo, incluso tendrás que aprender un idioma nuevo.
Lo importante es que no te han llevado a un lugar horrible: se trata, simplemente, de un lugar diferente. Es más lento y menos deslumbrante que Italia. Pero después de pasar allí algún tiempo y de recuperar la respiración, empiezas a mirar a tu alrededor y te das cuenta de que Holanda tiene molinos de viento, tulipanes, incluso Rembrandts…
Pero todos tus conocidos están ocupados yendo y viniendo de Italia, presumiendo de los días maravillosos que han pasado. Y durante el resto de tu vida, te dirás: “Sí, ahí es donde se suponía que iba yo. Eso es lo que yo había planeado.”
Este dolor no desaparecerá nunca, porque la pérdida de este sueño es una pérdida muy significativa. Pero si malgastas tu vida lamentado no haber ido a Italia, nunca podrás ser libre para disfrutar de lo que es especial: las cosas encantadoras que te ofrece Holanda.

Escrito por Emily Pearl Kingsley, escritora de Barrio Sésamo, madre de un niño con Síndrome de Down.

domingo, marzo 29, 2009

domingos y cuadernos

No hay prisa.
Esta lluvia insuficiente me da un pequeño respiro... diminuto.
Se vuelve a colorear mi pelo, indefinido.
Estoy cansada.
Pero como siempre empujo mis huesos, duros, irrompibles.
No hay vueltas que dar y me como las palabras.

Y me trago mi orgullo, de paso.

sábado, marzo 21, 2009

Primavera

Vuelvo a caer
Inhalando este aire nauseabundo
Que lo inunda todo
Que sale de las paredes
Donde antes se vestía tu sombra

Vuelvo a caer
Y me sorprendo, de nuevo, sola,
Levantándome

Mis uñas siempre cortas
Sin arañazos
Sin dejar marca

Mi voz demasiado leve
Demasiado tenue
Demasiado blanca

No tengo tiempo para contar los días
Y medir el grado de afonía
No tengo ganas de ponerme a coser
De nuevo
Parches y retales, tapando agujeros

Vuelvo a caer
No es nuevo, otra vez sola,
Levantándome.

martes, marzo 03, 2009

Llueve

y no recojo agua, ni pongo cubos, o vasos.

viernes, febrero 20, 2009

cosas

Hay cosas que se acaban.

Mi mano izquierda, por ejemplo, cuento cinco, y se acaba. La recorro despacio, mirando mis dedos angulosos y llenos de nudos, pero pequeños, insignificantes y blancos. Veo mis venas azules, grandes.

Mi mano derecha, también se acaba. También puedo contar mis pecas.

Me quito el flequillo, ahora crece lánguido a los lados de mi rostro.

Lo más curioso, sigo mirando esperando encontrarlo.

lunes, febrero 16, 2009

Se va, febrero.

Se va febrero, contigo.
Esa distancia, que lo devora todo,
Que no para,
Que no llama,
Poblada de diecisietes,
Cubrió ese miércoles de lluvia mi sombra.

He guardado las lágrimas,
Y coso por las noches un collar brillante,
Mientras veo tu hueco.
El agujero profundo e infinito que dejas.

He estado lejos. He callado. Fría.

Y ahora abrazo tus cosas, que ya no huelen,
Y piso tus huellas que no se ven…

Se va febrero, contigo,
Y te llevas otro golpe,
De heraldo negro,
Aunque suave, tierno, ligero…

Te dedico mis pasos.

KulturArt