Esta noche será noviembre. Eso de Halloween me suena distante... bueno siempre esta el Tenorio, o alguna leyenda de Bécquer. Siempre he sido una romántica, pese a todo, incluso pese a mi frialdad.
Soy una nevera melancólica, supongo.
Pero bueno, el caso que esta noche me importa cero. Noviembre trae sus luminosos doces, aunque intento no pensarlo mucho, o haga frío, o llueva, o esté cansada... y trae sus alas hermosas, bellas, limpias.
En realidad, nunca necesité ni rosas, ni lirios, ni siquiera la promesa.
Recuerdo.
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