miércoles, diciembre 20, 2006

sábado, diciembre 16, 2006

algunas cosas

Recuerdo Sevilla, y sus calles. No sabías explicarte, y aún así fuimos de la mano unos pasos, algo tensos, pero cómodos, extensamente cómodos por contra. Eran tiempos raros, no tan raros como lo fueron después, pero ya prometían...

Después vinieron ventanas de hoteles, frías, y tu tampoco sabías explicarte. Yo jugaba, aún dolida por muchas vueltas sin norte.

Luego, tu girabas en sentido contrario, y yo movía mis pies en la arena, haciendo surcos que borraba el viento, y entonces, al poco vino ese aire desquiciado que lo volvió todo extraño. Y tu te fuiste. Te has ido.

Y yo no se si soy arena, o agua, o viento, o nada. No tienes voz y yo me vuelvo sorda, mientras mi cabeza se revoluciona parpadeando miles de imágenes, esas que no me has dejado, con esas palabras que nunca me has contado.

miércoles, noviembre 15, 2006

Este tiempo

Este tiempo esta algo cansado.
Es noviembre y no ha llovido.
He mirado a otro lado,
como quien mira el mar.
Completamente vacía.

Sigo arrastrando los pies,
las manos en los bolsillos,
y encogida de hombros,
no muestro muecas,
más que desgana.

No son los nombres lo que importa,
si lo pierdo todo,
de un soplido,
en un desliz...

Mi memoria... se defiende,
dandome golpecitos suaves,
desde dentro,
para no asustarme...
¡con tantos trastos!

¡Qué inútil es todo!
No tengo voz, ni dientes,
si me miro al espejo
sigo aquí viva,
pero hay tanto...
tanta complicación.

viernes, octubre 13, 2006

Genio Maligno

Ahora va y resulta que estás cómodamente sentado en tu sillón, oyendo música, y riendo para tus adentros. ¡Qué buena jugada! Te complaces, todo ha salido perfecto. Has abandonado absolutamente todo, y de un modo espectacular… es cierto, al principio no las tenías todas contigo, una mentira así… pero fíjate qué crédula es la gente…

¡Total, ni siquiera tenía bonsai!

viernes, octubre 06, 2006

cuervos, por la noche

Pierdo palabras.

Hay luna llena
y tu
sigues dándome la espalda.
Pienso,
que tal vez
un día de estos,
en una vuelta de más,
nos encontremos tras un recodo,
como sin aire,
y coincidamos.

Si, coincidamos,
tu y yo,
en un mismo espacio,
en un mismo tiempo..

En realidad solo espero
que la memoria no se pierda
en el largo camino
entre los lados de tu espalda.

Si al menos todas estas palabras
brotaran
a borbotones desordenadamente
de mi boca
y no se perdieran...

Pero solo hay silencio..
distancia..

no hay nada.

domingo, septiembre 24, 2006

Para dentro

Es increible la sensación. Retener el aire en el puño, suavemente, como si fuera un tesoro.

Frágil.


Todos somos tan fragiles. Un mero sonido que suene a palabra, que llegue a tu mente, que venga de otra mente, que golpee la cabeza, y de pronto se cese... es suficiente. Un sonido, a veces imaginado, leido entrelineas, escondido de los ojos escrutadores... y luego el silencio, esa ausencia llena de ruidos estridentes, de trompetas y cajones desordenados... hojas y hojas de cálculos, aproximaciones matemáticas, ceros y unos... y nada. Que no hay nada. Pero sigues arrugando trocitos, como te arrmolinas entre las sábanas, a punto de dormirte... al final sólo queda la imaginación.

domingo, septiembre 17, 2006

fósforo

Estos días pensaba en la lluvia, en la lluvia que te llevó, me dejó, nos inundó. La misma lluvia que viene y va todos los años, que a tí te saca brillo, y a mí, a mi me cubre de pliegues. Pensaba en mil cosas, como suelo hacer siempre, por estas fechas, pensar para no pensar, paradoja estúpida. Pero al final siempre sales, como si nada, como siempre, como entonces, y tu belleza me empequeñece, pero de un modo tierno, de un modo bueno, limpio, neutro... con ese aire raro que trae la distancia insalvable. No es que llore menos, no lo hago. Cada vez que trato de leerte, en voz alta, se me quiebra la voz, como si te la llevarás contigo, para oírme, entre cascabeles... pero mientras se me nubla la vista, la arruga de la comisura de mi boca se acentúa, en una mueca leve, pero libre, dolorosa pero fresca.

Hoy no llueve, como aquel día. Aquel día.

viernes, septiembre 01, 2006

una cerilla

Hace ya un año que empecé en esto. No soy muy de celebraciones, ni de fechas, por eso no he buscado el día exacto. Se que era agosto, y eran fiestas. Ahora ya empieza septiembre. Siempre llega, aunque mires hacia otro lado...

Aún recuerdo cuando septiembre no era más que otro mes como octubre, o noviembre. Siempre es el fin y el comienzo de algo... recuerdo los nervios por el nuevo curso, el fin del verano...

Mucho más tarde... fuimos angeles!

Sí, y todo se volvió mojado, septiembre inundó todo. Yo creo que incluso me cambió las pestañas. Me volví más delgada, igual un poco azul, y me temblaron las piernas... como aquel día... ¿recuerdas? ¡¿cómo olvidarlo?!

¡Espero que me guardes todas las cerillas!

viernes, agosto 11, 2006

desintegración

XphobIos

Pronto, muy pronto,
Dejará de arrastrar los pies,
Tomando con fuerza los hilos,
para cortar el aire.
¿Qué dejarás caer al mar?

Los días, las noches,
El viento, quedan en nada.

Inertes


No lo esperaba. Sí, sabía que ya no era elástica, ni divertida, ni bella. Escarchaba, sobre todo en verano cuando más la tocaban. Había llevado en su vientre miles de siglos de cosas, que ya estaban lejos, perdidas. Le dejaban mensajes, fotos… era importante, ella se sentía importante. Todos dependían de ella. Y sí, se veía vieja, aburrida y fea, pero la necesitaban; sólo le bastaba eso para empujar con fuerza y seguir con vida, con su vida blanca, ahora algo amarilla y raída. Incluso una brillante mañana de agosto, con mimo y cuidado le sacaron todo el estorbo que tenía dentro, limpiándola… se sentía nueva, jovial, aunque tosía y le costaba respirar… pero sintió un brío nuevo que le animaba a seguir empujando contra el tiempo. No duró. El golpe llegó de pronto, en el mejor momento, como llegan todos. Por la puerta trajeron a otra, mucho más joven, casi una niña. Hermosa, fuerte, grande, blanca ¡y azul! Nadie se despidió de ella, se la llevaron dos hombres, a los que no había visto nunca. Lloraba, pero nadie la sentía, y cerró los ojos.

jueves, agosto 10, 2006

un día raro

No tiene mucho que ver, pero cuando cuento con los dedos me doy cuenta de lo pequeñas que son mis manos. Podemos acercarnos, supongo, aunque hoy sienta tan clara la distancia que creo que sólo doy volteretas alejándome.

lunes, julio 31, 2006

El guardián entre el centeno

"-Papá va a matarte. Va a matarte -me dijo.
Pero no la oí. Estaba pensando en otra cosa. En una cosa absurda.

-¿Sabes lo que me gustaría ser? ¿Sabes lo que me gustaría ser de verdad si pudiera elegir?
-¿Qué?
-¿Te acuerdas de esa canción que dice, si un cuerpo coge a otro cuerpo, cuando van entre el centeno... Me gustaría...
-Es Si un cuerpo encuentra a otro cuerpo, cuando van entre el centeno -dijo Phoebe-. Y es un poema de Robert Burns.
-Ya sé que es un poema de Robert Burns.
Tenía razón. Es Si un cuerpo encuentra a otro cuerpo, cuando van entre el centeno, pero entonces no lo sabía.
-Creí que era, Si un cuerpo coge a otro cuerpo -le dije, pero, verás. Muchas veces me imagino que hay montones de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan a él. En cuanto empiezan a correr sin mirar a dónde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer en todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno. Te parecerá una tontería pero es lo único que de verdad me gustaría hacer. Sé que es una locura.
Phoebe se quedó callada mucho tiempo. Luego, cuando al fin habló, sólo dijo:
-Papá va a matarte."

Holden y yo

"Esta caída que te anuncio es de un tipo muy especial, terrible. Es de aquellas en que al que cae no se le permite llegar nunca al fondo. Sigue cayendo y cayendo indefinidamente. Es la clase de caída que acecha a los hombre que en algún momento de su vida han buscado en su entorno algo que éste no podía proporcionarles, o al menos así lo creyeron ellos. En todo caso dejaron de buscar. De hecho, abandonaron la búsqueda antes de iniciarla siquiera" [...]"Aún tengo el papel que me dió"[...]
“Lo que distingue al hombre insensato del sensato es que el primero ansia morir orgullosamente por una causa, mientras que el segundo aspira a vivir humildemente por ella”

miércoles, julio 26, 2006

pasos


Cambiar es un poco como morir. De pronto te das la espalda y guardas los despojos en un armario al que jamás volverás... otras veces no es tan radical, simplemente dejas el grifo abierto, en una rendición pasiva nauseabunda, dejando ir poco a poco... pero al fin y al cabo te desangras. Lo haces cada día, cada pestañeo, vas creciendo, y transformándote. No significa que vas a mejor, o que irremediablemente es para peor, simplemente cambias, eres otra. No es la metamorfosis de un gusano de seda, ni una apoptosis... es solo la vida. La vida sangra.

viernes, julio 21, 2006

la pareja y el pájaro

Es jueves por la noche, debería decir que ya es viernes en realidad, pero poco importa. El calor es tan asfixiante que no me queda imaginación para describirlo, sólo diré que es la razón que me trae a dejarme las pestañas frente al pc. Mi caso es extraño, lo se, pero dormir se hace imposible, y el flexo consiguiría matarme, así que tampoco puedo ponerme a leer... tampoco estoy sola. Esta vez, mi exhibicionismo internauta esta siendo acompañado por mis entrañables vecinos de enfrente, hoy bautizados como "la pareja y el pájaro".
Tienen un pájaro que creo que es un loro, o algo así, no se de bichos, blanco y amarillo, que lo pasean con ellos. Bueno esto no se si es del todo cierto, pero al menos les acompaña siempre que salen al balcón, y lo meten con ellos en la casa cada vez que regresan (o eso creo, por que cuando no están en el balcón el pájaro, y la jaula, ya no estan). Lo remarcable del caso, al menos para mí, es que son una pareja la mar de contemplativa, y mi ventana da justo a su contemplación. Sea invierno o verano, allí están, los dos. Alguna vez aparecen por separado, pero siempre acaban los dos juntos, allí, en el reducido balcón, mirando a la calle, o eso creo, por que parecen no hablar...

miércoles, julio 19, 2006

Chuck the plant


En COU bautizamos a la planta de la clase Chuck, en honor a la mítica, la nuestra tenía vida propia, siempre desaparecía para luego reaparecer en los lugares más insospechados...

mi metamorfosis

domingo, julio 16, 2006

¡A veces puedo ser tan insoportable!

Debería refrescar ya la noche, pero no lo hace. Lo cierto es que las viejas costumbres nunca mueren, y el insomnio está tan asentado en mí que cuando no se hace presente solo, lo busco de una manera autómata, difícil en realidad. No es el calor lo que me desvela, es mi cabeza desquiciada, como siempre, incapaz de retener todas esas letras inconexas que se agolpan queriendo escapar de ella.

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